Por qué no todo el mundo debe ir a terapia ni saber de psicología: el problema de la sobreinformación
Entras un día en cualquiera en tus redes sociales y se presenta ante ti una avalancha de post/reels/tiktoks hablando de qué hacer cuando sientes estrés, cómo manejar una pérdida, cómo lidiar con una relación tóxica, por qué es tan importante para todos ir a terapia y un sinfín de información sobre salud mental de tantas fuentes que llega un punto en el que podría parecer que todo el mundo tiene respuesta a tus problemas menos tú. Este escenario es cada vez más común y cada vez se habla más de la necesidad de mantener informada a la población no-psico acerca de todos estos temas. A priori podría parecer beneficioso pero ¿es realmente así?.
La respuesta corta es no. La
respuesta larga es también no.
Si bien la psicoeducación es un
aspecto fundamental en cualquier proceso terapéutico, puede resultar no tan
beneficioso cuando se dispara información generalista que no discrimina la
población a la que va dirigida y a la que cualquier persona tiene acceso. La
psicología es tan y tan compleja que en ella no tienen cabida este tipo de
mensaje. A lo mejor a una persona le funciona bien la estrategia X, pero esa
misma estrategia que has leído en ese post, puede resultar tremendamente
aversiva para ti y no hacer más que hacer que afloren sentimientos de culpa o
impotencia. Debe quedar claro que cada persona es un universo, con historias de
aprendizaje tremendamente dispares, con formas de manejar situaciones
totalmente diferentes y con formas de ver el mundo y la vida propias e idiosincráticas. No valen
mensajes generalistas. No existen fórmulas mágicas aplicables a todo el mundo.
No se puede buscar ayuda psicológica en redes sociales.
Por otra parte, es cada vez más
común el mensaje de que, independientemente de tu situación, puede resultarte
beneficioso comenzar una terapia psicológica. ¿Qué pensarías si alguien te
dice: “aunque no tengas ningún problema cardíaco, es bueno que vayas al
cardiólogo, te va a venir bien”? Es, cuanto menos, absurdo. Con la terapia
psicológica pasa lo mismo. No todo el mundo necesita ir a terapia sólo porque
sea un tema en tendencia y todo el mundo quiera subirse al carro.
A ti, que me estás leyendo, no creas absolutamente todo lo que lees sobre salud mental, no aceptes orientación y guía de cualquier persona que leas por redes sociales, no caigas en la idea imperante de que es obligatorio para todo el mundo comenzar un proceso terapéutico ni creas que estás haciendo mal si no lo haces. La terapia psicológica es un tema de salud extremadamente serio y debemos defenderlo, darle la importancia que tiene y no dejar que se banalice por la necesidad de esas persona que hacen de las redes sociales un mercadillo y un medio para venderte sus libros y sus cursos.
Información y psicoeducación: SÍ. Pero no a cualquier precio.


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